Hipertensos y ejercicio físico

Un tercio de la población española es hipertensa y precisa tratamiento, dato que asciende al doble en la población de más de 60 años. Un gran porcentaje de estos enfermos, podría prescindir de la medicación si realizara ejercicio físico de manera habitual, algo tan sencillo como dar más de 10.000 pasos al día o realizar 3 horas de ejercicio repartido a lo largo de la semana.

Según las investigaciones de la Sociedad Española de Hipertensión, se ha constatado que el ejercicio aeróbico como andar, correr o montar en bicicleta 30-45 minutos durante 3-4 días a la semana, reduce varios puntos la presión arterial, produciendo el mismo efecto que muchos de los fármacos recetados por los médicos.

El deporte y la actividad física, como siempre hemos dicho, se comporta como la más poderosa medicina al mejorar patologías de diversa índole y en este caso la hipertensión.

Cuando nos movemos o ejercitamos, la tensión arterial (presión que la sangre ejerce en nuestras arterias), sube instantáneamente para que así llegue suficiente sangre a los músculos que se están activos, algo que el cuerpo compensa en las horas posteriores al ejercicio con una bajada de los valores habituales, de ahí que los hipertensos que toman medicación y hacen deporte puedan notar mareos después de su práctica, debido a que sus valores de tensión han bajado por debajo de los valores normales de 120/80, por lo que sería aconsejable que al introducir algún deporte como hábito de vida del hipertenso, se informara al médico para una posible disminución o supresión de la medicación tomada para la hipertensión.

Respecto a esta patología, decir que es una enfermedad que no suele venir sola, y se acompaña en la mayoría de los casos, de otras dos patologías como son la la glucosa y los triglicéridos altos en sangre, lo que configura un tridente muy peligroso. A esta situación se denomina síndrome metabólico y conlleva un alto riesgo de accidentes cardiovasculares, pero se puede contrarrestar con la práctica de alguna actividad física, que actuará como una auténtica medicina al bajar los niveles de las tres cosas a la vez.

Una vez más, se constata la importancia que tiene el movimiento en nuestras vidas, y de la misma manera que si no comemos o no dormimos, enfermamos, si no nos movemos ocurrirá lo mismo tarde o temprano.

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