Enseñar a perder a los niños es de vital importancia

 

Es sabido, que cuando somos niños aprendemos cosas que van a perdurar el resto de nuestras vidas y una de ellas es la virtud de saber perder. A edades tempranas, nuestros pequeños disfrutarán y aprenderán mucho más del deporte si saben afrontar sus derrotas y lograrán aprender de estas sin que les cree un trauma. Es fundamental la labor de los padres que juegan un papel imprescindible en enseñar a los niños que son pocas las veces que se gana y muchas las que se pierde. Es muy probable que los progenitores metan la pata haciendo todo lo contrario, por eso te voy a decir lo que no debes hacer con tus hijos para que tengan un buen perder:

a)      Evita que se esfuerce. Si no inculcamos un espíritu de sacrificio en nuestros niños, las derrotas serán un muro infranqueable que hará, que lejos de motivarle a superarse y mejorar, les producirá rechazo para practicar deporte en el futuro.

b)      No hagas deporte. Si no practicas deporte, tu hijo no va a entender cómo le puedes pedir que no se frustre si pierde, en cambio si por ejemplo te ve participar una carrera en la que no llegas el primero pero te sacrificas, entenderá que lo más importante no es ganar.

c)       Dile a tu hijo que “ha perdido” en lugar de decirle que “no ha ganado”. La forma en que le decimos las cosas a nuestros pequeños influye en su estado de ánimo y en su motivación interior para seguir peleando y entrenando.

d)      Dale todo lo que te pida. Si le damos todos los caprichos a nuestros hijos, no van a entender por qué no se sale con la suya y a las primeras derrotas, abandonará la práctica deportiva.

e)      Intenta que sea todo un campeón durante su infancia. Si buscamos que el niño sea el mejor en las categorías inferiores y lo gane todo a base de entrenar como una persona mayor, no solo aborrecerá el deporte por los excesos en los entrenamientos, sino que verá que cuando se haga mayor y ya no gane como de pequeño, se desmotivará y le costará mucho más entrenar que a otros deportistas que de pequeños no eran tan buenos.

f)       Valora más el resultado que el esfuerzo. Si solo piensas en que sea un campeón como Rafa Nadal o Messi, y no valoras su perseverancia, harás que el niño no valore el sacrificio y con ello pierda la esencia deportiva de superación personal.

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